jueves, 29 de marzo de 2012

Rrisas en tu terrorr

S o n r í e n i ñ a . . . l a m a t e r i a y a n o i m p o r t a
basta con que quieras reir
paraquemimundoesteallí

viernes, 9 de marzo de 2012

Creación Axiomática

Todos sufrimos la incapacidad de no comunicarnos.
Todo símbolo representado es portador de un mensaje. Un concepto.
Al iniciarme en el mundo del cine, las películas empezaron a resultarme interesantes en cuanto me di cuenta de que en ellas no existía la posibilidad de un solo mensaje lineal, si no que había un cine que iba más allá de la propuesta usual.
La nueva propuesta nos invitaba y es más, exigía nuestra interpretación, para completar el film, (el feedback). La película confiaba en nosotros espectadores, generando un lazo de entendimiento, donde no hacía falta redundar en información explícita, si no que empezaba a tomar nuestros códigos y los resignificaba para abrirnos un abanico de posibilidades, de mundos existentes, o próximos a existir en nuestras mentes, en nuestras nuevas realidades.
La aventura yacía en observar, cómo utilizando determinados elementos, simples, comunes quizás, pero cargados de significados, relacionados entre sí y ordenados de determinada forma, nos afectaba de tal o cual manera.
Nuevas realidades que seducían la idea de nuevos mundos para imaginar, conocer, participar y con la cual identificarnos. Y la propuesta no viene de la mando de un solo mundo, si no de múltiples, más allá de la posibilidad de identificarnos con un solo personaje o historia, también existe la posibilidad de conocer y compenetrarnos en varias historias, como ser el caso del film Soy Cuba, donde dentro de un mismo film, nos encontramos con diversas historias, pero todas bajo una misma mirada, una mirada que nos relata y muestra la vida de un país, con sus diversas posibilidades pero todas unidas a la vez bajo el mismo contexto social.
El mensaje trasciende al relato. El mensaje se respalda en su forma, confiando en un espectador "inteligente, sensible y dinámico" (F. Benavídez).
Haciendo referencia Alain Badiou en su texto El Cine como Experimentación Filosófica, donde afirma que el cine es un arte de las masas porque logra producir el hecho artístico afectando a las masas, a las personas, transformándolas.
El cine nos proporciona, la transformación, porque nos afecta, nos toca, nos moviliza.
Y de qué trata esta transformación. Al principio, como acto más recurrente e inmediato, podría sentirse a un nivel emocional que termina repercutiendo en lo físico. En un principio la película nos impacta visualmente a través de la imagen, por la cual... casi de manera inconsciente realizamos una identificación con lo que vemos, ya sea por género, historia o contexto social. "El cine es un arte de la imagen , y la imagen puede fascinar a todo el mundo... el cine como fabricación de una apariencia de real... El cine es la perfección del arte de la identificación" (A. Badiou).
Llega un momento entonces, en que las imágenes (visuales y sonoras)nos invaden. A tal punto que nuestra manera de pensar y comunicarnos también se ve afectada. Ya nuestras asociaciones mentales no se conforman con la mera palabra, pensamos en detalles, en sonidos, colores, profundidades de espacio, silencios, sonidos en particular. Todo nuestro pensamiento y recreación visual se ve modificada. Nos apropiamos de un nuevo lenguaje, el lenguaje de la imagen-tiempo.
El cuento "Sombras sobre vidrio esmerilado" de J. J. Saer lo demuestra muy bien. Nos introduce a la historia con una serie de descripciones espaciales y temporales, a la vez situa dentro de esa dimensión a la narradora y dos personajes más. El cuento se desarrolla en un ir y venir de tiempos y espacios, anécdotas en situaciones recreadas a través del detalle, las sensaciones, iluminación, pensamientos, contextualizaciones. Nos carga de información pero de una manera dosificada, cada vez compenetrándonos más en la sensación, más que en la linealidad del relato. El cuento en si, podría llegar a ser el divague de los pensamientos de una persona. Es más, lo es. y es esto lo más importante. Haciendo referencia a Deleuze, se podría decir "la acción -la linealidad del relato, cusa efecto- más que completar la situación -que no es una concreta, si no múltiple- o condensarla, flota sobre ella" que hace presente contextual del espacio que habita mientras narra la protagonista del relato.
Nuestra relación con el tiempo también se ve afectada mediante la experiencia artística que nos proporciona el cine. Las películas nos absorben introduciéndonos en un clima determinado que nos atraviesa, nos descontextualiza en cuanto a nuestra relación con la realidad inmediata que vivimos. Nos sumerge de lleno en el mundo que a través de imágenes y sonidos recrea. Como espectadores "más que reaccionar, registramos. Más que comprometernos en una acción, nos abandonamos a una visión, perseguidos por ella o persiguiéndola nosotros" (G. Deleuze).
Físicamente por un lado, tiene el poder de devolvernos la calma, paralizándonos frente a la pantalla, con un total abandono del ser. La respiración se serena, y encuentra su espacio en un silencio absoluto. Por otro lado también, en ocasiones, nos sorprende con la exaltación. Respondemos al film físicamente en relación a la forma con la que nos manipula. Siempre y cuando exista la entrega del ser, a través de la identificación y compenetración.
A través de la entrega. Esta "entrega" no es un simple decir, nos entregamos al film abandonando nuestro presente y sumergiéndonos a vivir la ensoñación de un nuevo mundo. Como ser el caso de La Jetée, de Chris Marker. Por momentos la película nos brinda una calma a través de la composición de su fotografía. Manejo de tonos medios, composiciones equilibradas y armónicas. A la vez, acompañadas de una banda sonora - voz en off-, que nos envuelve, casi de manera acogedora. Junto con un ritmo de montaje lento. Donde cada imagen pareciera tener su evolución temporal precisa, dando lugar a un recorrido visual minucioso, facilitando la lectura y comprensión de la misma.
Por último, en lo que respecta a los aspectos de la transformación, destaco el alto nivel de manipulación que mantiene el cine en cuanto a la ética y la moral. Tiene el poder de representar "ideales de estilos de vida" a través de generación de simbolos y estructuras de códigos. Puede imponer qué está "bien" o que está "mal". Educa a las masas con un juicio social reconocido y lo cierra enmarcándolo cada vez más. De allí también surgen las revoluciones, de transgredir lo establecido. Es allí donde surge la selección del espectador, en elegir qué discurso tomo. Qué género me conmueve, atrapa, divierte o entretiene.
Ahora bien, esto ocurre a través de la comunión del espectador con el film, que durante su el visionado estuvo direccionando la mirada del espectador. A través de “la cámara que observa y describe” (M. Antonioni).
Entonces la pregunta a continuación será: Qué es lo que observa y describe, o lo que es más importante aún, QUIEN es el que observa y describe? Desde qué mirada, quién mira. Desde qué punto de vista, qué pasado acarrea esta mirada? Cuál es la intención de mirar, cuál es la búsqueda, cuál es el interés? La respuesta a estas preguntas es la tarea que queda confiada al perceptor, pero que todo el tiempo está direccionada por el realizador.
El movimiento de la cámara, representará una razón de ser que guie la mirada del perceptor, a través de la información que en el encuadre coloque. Con su habilidad podrá trazar una estrategia para elegir y falsear la realidad que recrea no sólo a nivel de composición gráfica y montaje de planos, sino también a nivel sonoro, con lo cual invita a vivir un momento particular, bajo un ritmo, un tiempo determinado.
Así de esta manera, éste recreará no sólo lo que observa si no lo que interpreta. No solo realizará la lectura de los elementos representados, sino que también conocerá quién direcciona la mirada, cuáles son sus intenciones y ambiciones. Ira reconstruyendo el perfil del relator, a partir de lo que éste le muestra. Ya sea un relator oculto o presente.
Como señala F. Benavidez en su ensayo "El Efecto Sokurov o la pregnancia de lo inmóvil" cuando habla sobre la mirada de Alexander Sokurov "Su sensibilidad se expresa, por ejemplo, en el modo de observar los actos y el lugar de la anciana en A Humble Life. Ella se expresa en las imágenes de él, él se espeja en el universo de la mujer".
EL CINE HACE DEL AXIOMA, UNA HERRMIENTA ESTRATÉGICA DE CREACIÓN.
El deseo de repetición. Como espectadores, comprendemos que el cine nos proporciona la posibilidad de repetir una y otra vez la misma sensación. No solo repitiendo el visionado de la película, sino que también a través del género o autor. Podemos acceder a determinadas emociones, a través de la "selección". Es aquí donde el espectador, empieza a seleccionar qué tipo de historias y formas quiere revivir.
"Ver a los seres y a las cosas en sus partes separables, aislar esas partes, volverlas independientes para imponerles una nueva dependencia" R. Bresson.
Como realizadores, tratamos de repetir una y otra vez determinadas emociones, sensaciones que nos conmueven. Con la intención de compartirlas y o generarlas, empezamos a recrear momentos ya vividos para así poder revivir esas emociones tan preciadas. Así, analizarlas para comprender cuáles fueron los factores que influyeron y generaron tal sensación. Cómo se relacionan entre sí, y como varía su resultado si manipulamos los elementos que intervienen. La "selección" también se hace presente, pues mediante la abstracción, extracción, elección y orientación, obtendremos un mensaje más rico que ofrecer para que el juego entre el realizador - film - espectador sea más placentero, provocando y confiando en el intelecto del espectador.
"El mundo representado, duplicado, denotado, parece connotarse -y efectivamente se connota- en la denotación misma. A través de su imagen, el fragmento del mundo (escenario, paisaje, objeto) se da como un existente real. Pero él es según un conjunto de relaciones elegidas, a la vez determinadas y determinantes" J. Mitry.
Y así, una vez analizado, poder representarlo. Pero ya con una vuelta de tuerca. Siendo conscientes de qué es lo que queremos comunicar, qué sensación buscamos causar.
Este planteo funcionaba casi de manera inconsciente cada vez que se rodaba PIMIENTOS ROJOS.
Cada toma del plano secuencia, era la búsqueda constante de la magia que el cine nos promete revivir una y otra vez. La búsqueda de esa mirada. Qué perfil tendría la mirada de PIMIENTOS ROJOS. Ese fue un proceso que fue creciendo y consolidándose en cada toma realizada. Con la métrica del tiempo, marcando un ritmo. Generando climas. A través de los movimientos de la cámara.
Entendimos que la mirada se rige por la forma. La composición, el tamaño del encuadre y los movimientos de cámara que generan la variación rítmica a través del montaje interno, asignándole así un tiempo de lectura a la imagen. Con la intensión de resignificar cada elemento que compone el encuadre y volver a resignificarlos a medida que este se sigue componiendo y descomponiendo constantemente. Los silencios, la redimensión del espacio como elemento sorpresa, articulados entre sí, respetando un ritmo, dentro de un plano secuencia, generan la dilatación temporal. Respondiendo quizá a lo que G. Deleuze señala como "La Imagen-Tiempo".
La búsqueda se remite a la representación de una realidad que se llega a confundir con un estado de abstracción y ensoñación a lo largo del plano. Lo importante más que la acción es la sensación que genera el relato a través de la forma.
La mirada de PIMIENTOS ROJOS se identifica de momentos por la que induce la participación del espectador, como ser el inicio del corto, donde el encuadre es cerrado con poca profundidad de campo, un travelling lento, induciendo a realizar una lectura minuciosa sobre los elementos que componen la imagen y la recreación de una amplia sala con un fuera de campo activo a través del sonido que anuncia un tránsito próximo.
En otros momentos, se identifica con la abstracción, como ser el momento en el que descubrimos al personaje en la ventana y la mirada de la cámara va más allá del rostro, se detiene casi inmortal en un momento eterno marcado por el péndulo o reloj, que no llegamos a estar seguros, que no importa, lo que importa es el instante.
G. Deleuze "Habría pues dos clases de opsignos, los atestados y los instatados, unos dando una visión profunda a distancia que tiende a la abstracción y los otros una visión próxima y plana que induce una participación".
Por último y como cierre del proceso, me gustaría citar y reflexionar sobre el concepto de unidad de equipo que responde a una idea mater, planteado por Andrei Tarkovski .
Nos habla así de la unidad como equipo, desde el decorador, actor, sonidista, montajista, camarógrafo, pasando por todos los niveles que conforman el equipo de trabajo. Enmarcando la importancia de no perder de vista la idea madre que mueve a la realización del film. La idea de qué es lo que se quiere comunicar, transmitir, connotar en el espectador.
PIMIENTOS ROJOS creció y evolucionó como equipo siempre con el mismo ideal a representar.