viernes, 12 de agosto de 2011

La Mujer sin Cabeza


Que ejemplo más copado que esta película para la estratégica utilización del tele.

Lucre nos plantea una historia, donde La Vero, nuestra protagonista, tiene un accidente. Y de repente… chau…. Todo se le vuelve confuso, no ve nada, no entiende nada, todo está re mil dimensionado en su cabeza, que labura a full y no sabe cómo carajo zafar de ese estado sin que nadie se dé cuenta. Encima, le carcome la duda sin mató o no a alguien.

Para transmitirnos esto, la directora, se basa en una marcada e intensa utilización del teleobjetivo, centrando casi todas las situaciones en encuadres muy cerrados, donde lo único que nosotros como espectadores vemos es la cara de nuestra protagonista.

Ahora, visualmente… tenemos la cara de María Onetto… pero a nivel sonido, mamita querida. Te teletransporta, parece que estás en cada escena junto con la loca, dentro de su cabeza. Realmente cuida mucho el sonido, es increíble cómo te carga de información sin que te des cuenta, recrea ambientes de manera muy interesante. No solo por la variedad, sino por la precisión del detalle, los murmullos, cómo controla los dialectos, los diálogos, de qué hablan, cómo lo dicen… como la palabra en sí tiene un peso, que va más allá de lo que propiamente expresa, si no que nos transmite un nivel social, una época, una serie de códigos y costumbres, altamente relacionados con el contexto, la historia, la vida de La Vero y su entorno.

A mi entender, es una película muy cuidada, donde cada decisión técnica tiene una función fundamental con la sensación que quiere generar en el espectador, lo que nos quiere transmitir y dejar. Por eso es que la recomiendo, me encantaría que la vean y poder hablar de ella, ya que me parece muy copada, así se comparte los distintos puntos de vista.